Para que los ciudadanos sientan efectos de la ley aprobada habrá que tramitar otras normas.
El sistema de salud como hoy se conoce no cambiaría en el corto plazo aunque se haga ley el proyecto de reforma a la salud, aprobado anoche en la Cámara y que ya había sido votada favorablemente en el Senado.
Tanto en Cámara como en Senado se presentaron impedimentos de un gran grupo de legisladores, lo cual amenazó con acabar el quórum y hundir el proyecto, pero a raíz de la intervención del Ejecutivo este aspecto fue superado.
El debate en la Cámara fue más prolongado, pero al igual que en el Senado, los artículos sometidos a votación fueron aprobados por mayoría aplastante.
Ahora queda la conciliación, que se espera se haga hoy, para que la norma pase a revisión de la Corte Constitucional.
Además de este trámite, la razón para que los resultados de la reforma a la salud no se vean de inmediato es que lo aprobado en el Congreso pone objetivos generales al nuevo sistema de salud, pero para ver el efecto real sobre los ciudadanos el Gobierno tiene que dar trámite, tal vez luego de julio, a otra ley ordinaria.
Esta norma diría punto por punto cómo deben actuar cada uno de los actores de la salud, llámese médicos, pacientes, intermediarios y el mismo Estado.
Tal como lo señaló la representante a la Cámara, Adriana Franco, “en esta ley hay cuestiones generales que luego reglamentará la ley ordinaria”.
Para el representante Alfonso Prada, “lo más importante es que la salud deja de ser un derecho social a ser un derecho fundamental”. Es decir, que el Congreso y el Gobierno plasmaron lo que ya se había planteado desde las altas cortes: la salud es un derecho que no se puede negar a ningún ciudadano.
Esa concepción tendrá como efecto futuro un cambio en el Plan Obligatorio de Salud que, según lo aprobado, se caracterizará por ser integral. Según la representante Franco, “el plan integral de salud contará con todos los servicios y tecnologías”.
Sostenibilidad fiscal
Una de las principales críticas a la iniciativa, es que se ata la prestación del servicio de salud a la sostenibilidad fiscal.
“Es un derecho que no puede ser sometido para su efectividad a condicionamientos de tipo económico”,resaltó ante el Senado la contralora Sandra Morelli.
Para la representante a la Cámara Ángela Robledo, el problema es que se amarre la prestación del servicio a la capacidad adquisitiva. “El modelo propuesto por el Gobierno insiste en apostarle a la salud según la capacidad de pago de las personas, quienes tienen más podrán pagar un mejor servicio de salud, quienes tienen menos accederán en la medida de sus recursos y quienes no tienen dinero gozarán de mínimos en salud”, agregó.
Las EPS no se irán por ahora
“La reforma no afecta a las EPS, salvo en lo que tiene que ver con la financiación de un plan ilimitado, por lo que puede inferir que subiría la Unidad de Pago por Capitación o UPC (dinero que reciben las EPS por cada afiliado), pues ahora se tendrá un plan más amplio de servicios”, dijo Jaime Arias Ramírez, presidente de Acemi.
El debate en Cámara fue más allá y pidió que no se toque a las EPS hasta que no se tenga claro cómo será el sistema.
“Mientras estemos debatiendo la ley estatutaria y se apruebe la ordinaria, pido que se suspenda la intervención de las EPS por parte de la Superintendencia de Salud”,consideró el representante Juan Carlos Salazar.
PARA SABER MÁS
PRECIOS DE LOS MEDICAMENTOS
En la Cámara se aprobó darle facultades al Ministerio de Salud para controlar los costos de los medicamentos, para lo cual tendría en cuenta el precio internacional. Este punto no fue aprobado en el Senado y debe será definida en la conciliación. El Gobierno se opone a ello, por considerar que trae graves consecuencias.Fuente: El Colombiano